DTE con Hacienda: lo que conviene saber antes de integrar
Ambientes, firma, sello de recepción, contingencia e invalidación. Lo que se descubre en la semana dos del proyecto, contado antes de empezar.
Integrar un sistema de facturación con el Ministerio de Hacienda para emitir Documentos Tributarios Electrónicos (DTE) no es difícil en el sentido técnico. Es una API con JSON, autenticación por token y un esquema por tipo de documento. Lo que vuelve largo el proyecto es todo lo que rodea a esa API: los ambientes, la firma, los plazos y las reglas de operación que no aparecen en el ejemplo de código.
Estas son las ocho cosas que conviene saber antes de la primera reunión con el equipo de sistemas.
1. Hay dos ambientes, y el de pruebas es obligatorio
Hacienda expone un ambiente de pruebas y uno de producción, con credenciales distintas. Para pasar a producción hay que completar un set de pruebas por cada tipo de documento que vas a emitir. Si solo emites facturas de consumidor final y crédito fiscal, pruebas dos tipos. Si además emites notas de crédito, remisiones o facturas de exportación, cada una tiene su propio set.
La consecuencia práctica: define desde el principio qué tipos de DTE necesita tu operación. Cada tipo que agregues después es una ronda de pruebas adicional.
2. La firma vive en tu lado, no en Hacienda
Cada DTE se firma con un certificado que Hacienda emite a nombre del contribuyente. El servicio de firma corre en tu infraestructura, y el documento firmado es lo que se envía. Eso implica tres cosas que alguien tiene que asumir: dónde corre ese servicio, quién custodia la contraseña del certificado, y quién está pendiente de su vencimiento. Un certificado vencido detiene la facturación completa sin previo aviso.
3. El sello de recepción es tu única prueba
Cuando Hacienda procesa un DTE, responde con un sello de recepción. Ese sello, junto con el JSON firmado que enviaste, es la evidencia de que el documento existe legalmente. Guarda los dos, tal cual, sin regenerarlos. Si en una auditoría necesitas demostrar qué se emitió, no sirve "lo que mi sistema cree que envió"; sirve lo que Hacienda selló.
Un diseño sano guarda el JSON enviado, la respuesta completa de Hacienda y la fecha y hora de cada intento, incluidos los rechazados.
4. Los correlativos son por establecimiento y punto de venta
Cada DTE lleva un número de control que incluye el tipo de documento, el establecimiento, el punto de venta y un correlativo. Ese correlativo no es "el siguiente número de mi sistema"; es el siguiente número de esa combinación. Si tienes dos cajas en dos sucursales, son dos secuencias independientes que nunca deben cruzarse ni repetirse.
Además, cada documento lleva un código de generación único. Si lo reutilizas por error, Hacienda rechaza el documento, y descubrirlo en caja a las 5 de la tarde de un viernes es una mala experiencia.
5. Diseña la contingencia antes de necesitarla
Hacienda puede no responder: mantenimiento, caída de tu internet, saturación. La normativa contempla un modo de contingencia en el que emites el documento sin transmitirlo en el momento y lo reportas después, dentro de un plazo definido. Lo importante es que tu sistema sepa hacerlo solo: detectar que no hay respuesta, seguir facturando en contingencia, encolar los documentos y transmitirlos cuando vuelva el servicio, con el evento de contingencia correspondiente.
Si la contingencia depende de que alguien recuerde "hay que reenviar los de ayer", vas a incumplir el plazo tarde o temprano.
6. Invalidar no es borrar
Un DTE con sello ya existe. Si tiene un error, no se edita: se invalida mediante un evento con motivo, y en los casos que corresponde se emite el documento correcto que lo sustituye. Para ajustes sobre un crédito fiscal ya contabilizado, lo que corresponde normalmente es una nota de crédito o débito, no una invalidación. Tu sistema tiene que distinguir estos casos y guiar a la persona de caja, porque la diferencia tiene efectos fiscales.
7. Entregar el documento al receptor es tu responsabilidad
Emitir no es suficiente. El receptor debe recibir el DTE: el JSON y su representación gráfica, normalmente por correo electrónico, con el código QR que permite verificarlo en el portal de Hacienda. Eso significa que tu sistema necesita el correo del cliente, un envío confiable y un registro de que se entregó. Es un paso pequeño que, hecho a mano, se convierte en la tarea más repetitiva del día.
8. No tienes que cambiar de ERP
La pregunta que más escuchamos es "¿tengo que cambiar mi sistema de facturación?". Casi nunca. Lo que necesitas es una capa que tome la venta de tu sistema actual, construya el JSON, lo firme, lo transmita, guarde el sello y lo entregue al cliente. Tu ERP sigue siendo el ERP. Esa capa es exactamente lo que construimos en Financial OS, y el mismo enfoque aplica si prefieres integrarlo por tu cuenta.
Lista corta para la primera reunión
- Qué tipos de DTE emite la operación hoy, y cuáles emitirá en 12 meses.
- Cuántos establecimientos y puntos de venta, para definir las secuencias.
- Dónde correrá el servicio de firma y quién custodia el certificado.
- Qué pasa, paso a paso, cuando Hacienda no responde.
- Cómo se guarda y consulta el sello de cada documento.
- Cómo y quién entrega el DTE al cliente.
Con esas seis respuestas, la integración deja de ser un proyecto de meses y se convierte en uno de semanas.
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